El día siguiente fue mejor y peor.
Fue mejor porque, a pesar de no tener tanto la atención de las personas en mí *como el día anterior*, seguía atrayendo muchas miradas.
Estuve esperando con ansias a que llegara el almuerzo... pero Edward Cullen no fue a la escuela, lo que hizo este día peor que ayer.
Me senté en una mesa con Mike, Eric, Jessica y sus amigas. Escuchaba su ridícula conversación sobre algo que no me interesaba y sonreía tratando de parecer amable mientras pensaba en lo que él [EDWARD] estaría haciendo.
Al terminar el almuerzo, Mike *quien me seguía a todos lados ¬¬* me acompañó a la clase de Biología. Al entrar al salón noté que el sitio de Edward estaba vacío, me senté en el mismo lugar que ayer y suspiré al recordar la forma en la que me sonrió y dijo que mi blusa rosada era linda.
Fue un largo día pero al fin terminaron las clases y salí corriendo al estacionamiento, tratando de evitar a Mike.
La noche pasada descubrí que Charkie cocinaba tan mal como yo. Tomé algo de Dinero que tenía guardado Charkie en “su lugar secreto” *demaciado SECRETO* y fui a comprar al supermercado. Pude haber comprado drogas *.*, pero no había nadie en el pueblo que las vendiera… Maldito Fucks, ¿por qué todos aquí pretenden ser santos? Luego encontraré la solución a sus problemas, ahora debo regresar a casa –dije en voz alta y la chica de la caja me miró raro.
Regresé a la casa de Charkie en MI auto. Guardé todo lo que había comprado y subí a mi habitación. Prendí la computadora y revisé mi mail. Me di cuenta de que la mayoría de los correos eran de mi madre y los leí, empezando por los más antiguos para finalmente llegar al último, que fue enviado la noche anterior del día que me abandonó.
Este llamó mi atención:
Isabella Swan:
No intentes llamar al puto de Charkie, si es tu cumpleaños él debe llamarte.
Mamá
Tanto tiempo traté de ignorar sus insultos hacia mi padre, pues pensé que era algo infantil y sin sentido; pero cómo podía decir eso de Charkie mientras quien firmaba como “mamá” me abandonó. Si eso es ser madre, no quiero serlo.
Bella:
No me llames ni me escribas porque no contestaré, esto es lo último que sabrás de mí.
Debe parecerte cobarde la forma en la que te lo digo, pero es la mejor y menos difícil para ti.
Espero que si Charkie se preocupa por ti y te lleva a vivir con él a Fucks te des cuenta de que yo no estaba equivocada, todo lo que te he dicho de Charkie y su estúpido pueblo es verdad.
No se si me sienta mal por esto, pero las cosas tenían que ser de esta manera.
No quiero hacer esto más largo y dramático, por lo que aquí termina lo que puedes llamar mi CARTA DE ABANDONO.
Renée
Lo volví a leer unas 43 veces, hasta que oí la voz de mi padre llamándome desde la puerta de la casa.
Bajé y ví como colgaba el cinturón y la pistola. Cuando yo era niña él quitaba las balas para que no ocurriera un accidente.
Fui a la cocina a tratar de hacer algo que no me saliera mal *siempre quemo todo*. Cuando estuvo listo le serví a Charkie y le dije que iba a bañarme, y luego comería.
Fui por la pistola y subí al baño. Recordé a mi madre y presioné el gatillo. Abrí los ojos… seguía en el baño y no había muerto.
-No creo que haya funcionado como querías sin las balas-dijo Charkie con algo de superioridad y burla, mientras yo me quedé mirándo el arma- Eres como tu mamá, ella también lo ha intentado.
Charkie no me preguntó nada, debió suponer que fue por el abandono de ella. Eso es lo que me gusta de Charkie, que no me está interrogando como Renée lo hacía.
Pasaron varios días y Edward había vuelto a la escuela. En Biología tuvimos que realizar una práctica sobre las fases de la mitosis de las células de la raíz de una cebolla. Edward me dijo que empieze yo, pero luego pensó que no podría, yo ya había hecho eso antes y lo resolví bien aunque a Edward le costó creerlo ¬¬.
El profesor me dijo que tenía suerte de trabajar con Edward, quien parecía ser bueno en todo.
Noté una diferencia en su rostro… el color de sus ojos había cambiado… Antes eran muy oscuros, casi negros y ahora eran de un tono dorado. Le pregunté si usaba lentes de contacto y lo aceptó después de 30 minutos de intentar de convencerme de que no.
-Es nuestro secreto-me dijo y yo sonreí como tonta.
Me empezó a preguntar cosas como la razón por la que ahora vivo en Forks, y obviamente le mentí, dije que mi madre se había vuelto a casar y yo había decidido dejarla vivir su nueva vida junto a su nuevo esposo; tratando de creerme esa mentira y no pensar en el verdadero motivo.